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06.26.2023

¿Efectivo, débito o crédito? ¿Qué conviene ante la elevada inflación?

29 February 2024

El impacto del constante aumento de los precios obliga a estar pendientes del manejo del dinero, incluso en los pagos de menor monto. Tanto para nuestros gastos personales o familiares como para aquellos que tienen que ver con una actividad comercial o profesional, manejarse en forma adecuada con los medios de pago puede ayudar a sobrellevar la inflación de manera más liviana.

 

En este nuevo artículo de Wenance te hacemos llegar sugerencias para que tomes en cuenta a la hora de elegir cómo pagar, además de aquello que tiene que ver con la comodidad y el buen uso de la tecnología. La realidad vuelve conveniente tener en cuenta cómo evitar cargar con los aumentos.

 

Con una inflación que ronda entre el 6 y el 8% mensual, pagar con tarjeta de crédito aparece a priori como la mejor opción, ya que se puede extender a 30 días la distancia entre el momento de la compra y el de desembolsar el pago. Quien tenga más de una tarjeta de crédito y combine fechas de cierre, le podrá sacar más jugo a esa demora y aplazar el pago.


De esa forma, y sin caer en inversiones demasiado sofisticadas, durante ese mes en que se aplazan los pagos el dinero puede rendir de distintas formas. Si se lo coloca en un plazo fijo tradicional, con las tasas actuales, será un 8% mensual. Si se lo deposita en un plazo fijo o en una cuenta en UVA, rendirá lo mismo que la inflación. 

Otra posibilidad para hacer rendir el dinero es depositarlo en las billeteras virtuales de las fintech, que rinden un poco menos que el plazo fijo pero los intereses se acreditan en forma diaria. Mientras ese dinero rinde intereses, con la billetera virtual se pueden hacer pagos mediante transferencias, QR o tarjetas.

 

También, por supuesto, existe la posibilidad de hacer rendir el dinero ese mes en un fondo común de inversión y volver a depositarlo cuando vence la tarjeta.

En tiempos de crisis hay quien prefiere escapar a la tarjeta de crédito por temor a no tener fondos suficientes en la cuenta el día del vencimiento. En ese caso, la demora en pagar puede transformarse en la generación de una deuda que no conviene financiar. Las tasas de interés que cobran los bancos para quienes eligen el pago mínimo no son bajas. Por ello, algunos prefieren la tarjeta de débito porque evita el riesgo de gastar de más: sólo se gasta lo que se tiene en la cuenta. 

 

Al mismo tiempo, no hay que perder de vista que tanto con las tarjetas de crédito como con las de débito aparecen promociones y descuentos impulsadas por sus emisores, los bancos y las cadenas comerciales. Aprovechar esos beneficios también ayuda a tomar la decisión de qué medio de pago escoger.

El uso del efectivo también trae buenas y malas. Por un lado, pagar en cash obliga a buscar cajeros automáticos disponibles y transportar el dinero, con lo que implica en términos de seguridad. Aunque usarlo traiga esas incomodidades, con la inflación apareció una de las ventajas de usarlo: hay muchos comercios que hacen descuentos importantes por pagar en cash.

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